La silla más temida silla  después de la silla eléctrica, la del odontólogo.

  • Encuentra un Odontólogo  comprensivo, que se tome su tiempo contigo y no sólo vea tus dientes sino al gran ser humano que eres.
  • Visita la clínica antes de la primera consulta, pasa a conocer el espacio, chequea las instalaciones, conoce a la recepcionista y si es posible trata de interactuar con el doctor explicándole tus miedos y expectativas.
  • Elige una cita a primera hora de la mañana, así tendrás menos tiempo de ir acumulando estrés y tensiones producto de la rutina y actividades del día a día.
  • Planea una primera cita «suave», una cita para evaluación, una limpieza o un diseño de sonrisa te harán relajarte y saldrás como nuev@.
  • Levanta tu mano levemente para avisarle al odontólogo que te sientes incómodo, que necesitas un descanso o quieres que pare.
  • Lleva tu propia música, crea tu playlist para relajarte y distraerte, ¡no olvides tus audífonos!

Finalmente, si tienes una fobia grave, explora la posibilidad de sedación consciente, es como una varita mágica para no sentir la inyección de la anestesia ni el dolor.

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