Un perro atado puede manifestar diferentes trastornos de conducta, como querer morder a quien se le acerca o lesionarse la cola. Pero también modifica su temperamento y lo expone a las inclemencias del tiempo.

Mantener al perro atado todo el día es considerado maltrato animal, aunque nuestras intenciones sean ‘buenas’ (que no se escape, que haga caso, etc). En este artículo te contaremos cómo afecta a la mascota estar encadenada.

Si prestas atención, tu mascota te habla sin necesidad de usar palabras. Cuando algo no le gusta, su cara lo demuestra. Y si está triste por algún motivo, sus ojos expresan ese sentimiento.

Las personas deciden atar a sus mascotas por diferentes motivos, entre ellos que no desean que ingresen a la vivienda; prefieren que permanezcan en el patio. Esto puede ser porque estropean el jardín cavando en la tierra o rompiendo las plantas y porque se escapan cuando las cadenas no están bien colocadas o son inexistentes.

Consecuencias de dejar al perro atado

Aunque muchos dueños quieran aparentar lo contrario, un perro atado no recibe atención como se merece. Sus necesidades básicas no suelen estar atendidas; por ejemplo, no beben suficiente agua porque el recipiente se vuelca o se vacía sin ser llenado o bien porque el agua se calienta al estar al sol o se llena de insectos al estancarse.

 

También el perro atado sufre por las inclemencias del tiempo, incluso cuando tiene una gran caseta donde guarecerse. El sol, el calor, la lluvia, la nieve y el frío pueden tener consecuencias graves para su salud.

Además, al estar atado, aunque la cuerda sea larga, no puede hacer ejercicio ni correr libremente. La falta de actividad física para un perro es dañina para su salud, al igual que sucede con las personas.

¿Cómo afecta la psiquis el estar atado?

Los animales son seres que necesitan libertad, incluso cuando hablamos de mascotas que se han domesticado hace miles de años. Por ello, estar encadenado y con un rango mínimo de movimiento genera cambios en la conducta y emociones.

Para empezar, los perros son animales gregarios, lo que quiere decir que necesitan la compañía de los demás (la manada). Si se lo aísla y ata lejos de la casa, entenderá que se debe a que ha hecho algo malo y se entristecerá o deprimirá.

El hecho de estar atado todo el día lo puede convertir en un perro estresado, ansioso y, en ocasiones peligroso, porque aumenta sus niveles de agresividad al acercarse una persona u otro animal.

Algunas mascotas responden a las cadenas mordiéndose la cola o las patas, debido a que están psicológicamente desequilibrados. Y si pensamos que un perro atado es más fácil de dominar, estamos en un error… ¡será más complicado que cumpla nuestras órdenes!

 

Publicación compartida de la revista Mis Animales.

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