En el mes de enero, nos llenamos de mucho entusiasmo y nuevas fuerzas para trazarnos nuevos planes, pero cuando inicia un año, lo único que cambia es eso, el año.

Normalmente nuestro trabajo, la familia, el entorno y nuestros hábitos siguen siendo los mismos, entonces ¿cómo me mantengo enfocado en mis metas y objetivos, a pesar de todo? ¡Huye de la procrastinación!, tu enemigo principal será el «orita lo hago» o «mañana lo termino», no caigas en la trampa de postergar o posponer las actividades que te ayudarán a lograr tus sueños, sustituyéndolas por otras más irrelevantes o agradables por miedo a afrontarlas. Si decidiste que este es tu año, ¡HOY es el mejor día para empezar!

Aquí te dejo algunas herramientas que puedes emplear:

  1. Lo primero es tener lápiz y papel a mano, escribir te ayudará a recordar. Una agenda también puede ser de mucha utilidad o poner alarmas en el celular, el punto es no dejar a la memoria tus metas y responsabilidades.
  2. Divide tu vida en las diferentes áreas que las compone (familia, finanzas, estudios, crecimiento personal, espiritualidad, salud, etc).
  3. Ponte como máximo 2 metas en cada área, luego que las cumplas, te propones nuevas metas. No quieras hacer todo al mismo tiempo. Trazarte de golpe muchas metas, solo te hará sentir abrumado. Se realista, no te traces metas muy altas, más que motivarte causarán el efecto contrario.
  4. Ponte metas a corto plazo, puedes trabajarlas a 3 meses, 6 meses y/o 12 meses. A mitad de año, es bueno que evalúes tus avances.
  5. Visualiza, haz un mapa de los sueños, donde puedas visualizar tus metas (ya sea por imágenes impresas, recortes de periódicos o revistas) y ponlas en un lugar visible. También, aparta momentos durante el día (preferiblemente al despertarte y antes de dormir) para visualizarte logrando tus metas, esto te ayudará a arrancar inspirado el día y a dormir relax.
  6. Capacítate, es importante que te eduques en las metas que quieres, «si quieres un resultado diferente, deberás tener otro nivel de información para lograrlo”, pues con lo que sabes ahora, eso te ha permitido llegar a donde estás.
  7. Busca un mentor, una persona que haya logrado lo que quieres, que te enseñe y ayude a lograrlo, esto te permitirá rendir cuentas y evaluar los avances «lo que no se mide, no crece”.
  8. Asóciate, mantente alrededor de personas que compartan tus metas y sueños, que te inspiren a lograrlos. Evita las personas negativas o poco optimistas, «quién eres en los próximos 5 años, estará determinado por los libros que leas y las personas con las que te asocies».
  9. Persevera, recuerda que todo en la vida es un proceso, es probable que lograr algunas de esas metas te tome tiempo, aquí no funciona «el efecto microondas» así que sé paciente contigo y con los nuevos hábitos que tendrás que asumir. “Cuando el camino se pone duro, solo los duros permanecen en el camino”.
  10. Por último y más importante, ora por tus metas, pídele a Dios que si esas metas están para ti Él te de las fuerzas y la sabiduría necesaria para alcanzarlas.

Recuerda, que al final de año no serás tú quien logrará esas metas, sino la persona en la que te vas a convertir cuando tomes la determinación de lograr lo que te propones, empieces a ser más intencional en cada área de tu vida y cuando mejores tus malos hábitos.

Deseo que seas sensible para percibir la mano de Dios obrar en el proceso, disfruta el camino.

 

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