CARDIFF, WALES - JANUARY 18: Meghan Markle chats with people inside the Drawing Room during a visit to Cardiff Castle on January 18, 2018 in Cardiff, Wales. (Photo by Ben Birchall - WPA Pool / Getty Images)

Muchas mujeres sentimos empatía por Meghan Markle, al tomar fuerza y contar la pérdida de su bebé. Entendemos perfecto su dolor aunque algunos pensarán que por ser madre y tener un hijo en perfecta condiciones, hace que la pérdida o la infertilidad secundaria, sea más fácil.Se equivoca por que es igual o más doloroso. Nos rompe el corazón de igual manera. Lo puedo decir por experiencia propia.

En el artículo publicado New York TIme. Megha cuenta como una mañana de julio, sintió un calambre agudo mientras cambiaba el pañal de su hijo (Archie). Se dejó caer al suelo con el niño en brazos, mientras le tarareando una canción de cuna para tratar de mantenernos ambos tranquilos, la alegre melodía contrataba con mi sensación de que algo no estaba bien.

Sabía, mientras abrazaba a mi primogénito, que estaba perdiendo al segundo’, escribe Meghan.

Horas después en un hospital de Los Angeles, Meghan y Harry con el corazón roto lloraban la pérdida de su bebé.

Meghan y Harry, no había anunciado ese segundo embarazo, y ahora comparten ese «dolor insoportable», dice Meghan, para ayudar a otras parejas y para que los abortos espontáneos dejen de ser un tabú.
Tabú es una palabra muy utiliza pérdida del embrión o el feto. Un término que contrasta con las cifras, que hablan de que uno de cada cinco embarazos no prospera. “Es mucho más frecuente de lo que parece pero no se habla de ello. Es algo muy doloroso, muy traumático y está muy escondido”, dice la cantante y actriz Argentina, Lucía Galán, en su libro El viaje de tu vida, un libro sobre la maternidad donde trata el tema “con el objetivo de normalizar”.

Una normalidad que no sabemos que también lo lleva la familia real británica, con su estrictos protocolos y confidencialidad, no estarían muy de acuerdo con la revelación de los sucedido, pero está muy en la línea de los Duques de Sussex.

Ahora bien esto nos debe servir para que veamos a esa amiga que está tratando de concebir, en la amiga que sufre una pérdida, en la madre exhausta quemada por la pandemia y el aprendizaje a distancia, en la familia que se agacha para evitar el coronavirus. Consulta a aquellos que sabes que lo necesitan, pero no te olvides de tus amigos felices, no asumas que están bien.

«Nos estamos adaptando a una nueva normalidad en la que las caras están ocultas por máscaras, pero nos obliga a mirarnos a los ojos, a veces llenos de calidez, otras de lágrimas», continuó Markle. «Por primera vez, en mucho tiempo, como seres humanos, realmente nos estamos viendo. ¿Estamos bien? Lo estaremos».

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