Despliegues de telas, peinados extravagantes, nombres de diseñadores, de presentadores de televisión y de grandes artistas nacionales e internacionales fueron puestos en escena para presentar la edición que marcó los 35 años del galardón que reconoce como lo mejor del arte y la cultura en el país, Premios Soberanos, antes llamados Premios Casandra.

Derroche de piezas de joyería, zapatos, peinados y algo que nunca se queda en ninguno de los premios a nivel mundial, las críticas, ¡ay las críticas!, que también son puestas a la luz de cámaras, sonido, redes sociales y demás medios y cuando hablo de críticas, hablo de todo tipo, positivas y muchas muy negativas o destructivas.

Las burlas, comentarios negativos, a veces agresivos lanzados por televidentes, seguidores de redes y hasta de los que estaban presentes, lo mejor y más llamativo en cuanto a este tema es que estaban preparados, pues como bien es sabido en años anteriores el bullying o cyberbullying ha sido polémica en este tipo de eventos, hasta existen programas de televisión post soberanos para acabar con la imagen de cualquiera a quien le haya quedado torcido el moño o simplemente su diseño no haya sido del agrado de quienes dirigen estos programas.

Miralba Ruiz toda ella, segura de sí misma, apareció en la alfombra de los Premios Soberano, para llamar la atención a través de su vestido, a todas aquellas personas que hacen críticas destructivas a través de los medios de comunicación, sin tomar en cuenta lo que siente quien las recibe. “Esta vez las críticas impactaron mi vestido” expresó ella muy dispuesta a cambiar comentarios negativos por positivos y rápidamente se le unieron muchos otros famosos y no se hizo esperar la creación o la aparición del hashtag de la noche #respetanotepases, pero todo estaba fríamente calculado, pues también pudimos ver un comercial de una institución bancaria reconocida del país que muestra a gran escala el acoso laboral del que cada día miles de personas son víctimas.

Y que bien, en mi opinión, ya que este evento es para reconocer el arte y el talento de los artistas y no para destrozarlos personalmente, la gente si debe expresar lo que piensa sobre los vestuarios y eso es parte del show, aparecerán por ahí el top 10 de los peores vestidos y el top 10 de los mejor vestidos, lo que no está bien es llegar a la falta de respeto a la persona, a menos que usted tenga algo en contra de quien lleva puesto el atuendo feo o que simplemente a usted no le gusta.  Debemos tener presente esa fina línea que existe entre una crítica y la falta de respeto. Ser y estar no es lo mismo, por tanto, tener un peinado no adecuado o estar mal arreglado no significa que la persona sea gorda, fea, ridícula etc.

Y entonces debo decir mi diferencia entre críticas (opiniones encontradas sobre un tema específico, en favor o en contra), bullying (ataque a la persona, a las cualidades que definen su vida en lo personal, ataque a los sentimientos de esa persona con el fin de que se sienta mal).

La idea de la campaña va enfocada en esa dirección, las críticas son esperadas, los insultos no. ‘’por más preparada que este una persona para recibir críticas, no lo está para que sean insultantes o que hieran a su persona’’, pues muchos de los que asisten a estos premios son personajes, actores y lo que hacen es divertirse.

Recuerda que el acoso no es justo, no es correcto y sobre todo ponte por un momento en el vestido o el traje de esa persona antes hacer una crítica destructiva. He dicho!!!

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