Emilka esperando su segundo bebe.

“Mi sentimiento más fuerte era luchar cada día, multiplicar mi fe, entender toda las consecuencias de las quimioterapias y demostrarme a mí misma lo fuerte que soy”. 

Emilka Isabel, es una joven dominicana que actualmente reside fuera del país con su esposo e hijos. Una guerra, de esas cuya lucha incansable la hace más fuerte.

Su historia de guerra empezó en noviembre de 2014, cuando supuestamente “una gastritis” le hacía pasar malos ratos. Le fue indicada una sonografía, la cual se evidenció una sombra sobre el hígado, que luego fue descartado tras realizarse un estudio tomográfico.

Foto: gentside

Tiempo pasó y el tratamiento para la gastritis era lo que tenía, hasta que en marzo del 2015 reaparecieron los síntomas pero, más agresivos. Emilka tomó la decisión de buscar otra opinión médica, que desencadenó en un sin fin de estudios y análisis; la respuesta era «solo es un nódulo».

El paso a seguir, fue operar en agosto de ese mismo año. Es ahí que durante la cirugía descubren que más allá de un nódulo, era cáncer en las vías biliares.

“Mi familia siempre ha estado conmigo, nuca estuve sola; fue un momento muy difícil para mi, pero estoy aquí continuo de pie” explica.

Siempre mantuvo su fe y confianza en Dios como su médico por excelencia.

El proceso fue cargado de idas y venidas al médico, quimioterapias, biopsias y demás. Esto no la derrumbó, no fue suficiente para determinar el rumbo de su familia, sus fuerzas, su fe y su deseo de estar sana.

“ahora valoro más las personas de mi alrededor y entiendo que los procesos que Dios tiene para ti, son porque está midiendo tu fe”

Después de este proceso, la conciencia ha cambiado y ella recomienda a cualquiera que se vea atravesando por una situación similar, no dejar que el diagnostico termine con su vida. Estar con la mente 100% positiva y entender que todo lo que se pierde durante las quimioterapias se recupera.

¨Contar con el apoyo de los seres queridos ayuda a no detenerse¨comenta Isabel, que estará siempre agradecida de personas como su gastroenterólogo, el Doctor Aldo Russo, su amigo y mejor oncólogo, el Dr. Alexis Yadir Ramírez, su  primer cirujano, el galeno Jiomar Figueroa y su segunda cirujana, la doctora Claudia de los Santos. Ellos que junto a su familia, fueron su pilar para recorrer este camino y salir con exito.

Emilka nunca se ha rendido, y si de algo está muy segura, es recordar que “el Cáncer siempre muestra una señal, nunca te quedes con dudas de tu cuerpo”. Es su mejor consejo.

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