Por mucho tiempo estos términos han sido confundidos tanto por las familias como por muchos profesionales, de hecho, yo misma, no sabía que eran cosas diferentes la estimulación y la atención. Es por tal razón que hoy vamos hablar de las diferencias que existen y porque pensamos en que una podría ser la otra.

La estimulación temprana son estímulos utilizados para activar o motivar la curiosidad Y la exploración de los niños, con ellas les ayudamos a desarrollar sus habilidades para resolver problemas, establecer lazos afectivos con sus familiares cercanos y con otras personas. A través de ma teriales y de técnicas se trabaja principalmente el área psicomotora, sensorial y el lenguaje. La estimulación podría definirse y verse como la intervención de un adulto en el proceso de desarrollo de un niño. Estas actividades normalmente se realizan desde los 3 meses hasta los tres años de edad y lo que más se dice es que se debe hacer, que es necesario y que beneficia al niño.

En mi opinión como psicóloga Clínica, con conocimiento en atención temprana, salvo que el niño tenga dificultades motoras, del lenguaje o sensorial en la que realmente necesite ayuda para tener avances en su desarrollo, la estimulación lo que se hace es no dejar que el niño progrese a su ritmo, que haga las cosas por sí mismo y para eso es que realmente surge la estimulación temprana, para los niños que no pueden ser autónomos, que necesitan de ayuda para hacer muchas o algunas cosas, pero se ha entendido, practicado y vendido como algo que es de necesidad general.

Cuando hablamos de un acompañamiento respetuoso (atención temprana) es como el nombre lo dice, acompañar, llevarlo de la mano, pero no a empujones o jalones, permitirle que haga y que sea, acompañarle en ese proceso y respetar cada etapa de su desarrollo, si aún no se sienta no forzarle, si aún no gatea y solo se balancea dejarle ir poco a poco, si solo gatea y aun no camina permitirle hacerlo cuando esté listo y no lo estimules a que lo haga antes, pues muchas veces es más por egoísmo, porque queremos que camine pronto.

Acompañar es también darle la oportunidad de explorar su ambiente, adecuándolo o preparándolo para su estancia para que pueda así estar seguro y tener una conexión con lo que le rodea, facilitar su aprendizaje, dar seguridad, dar amor, abrazar y acompañar.

¿María Montessori escribió “Cualquier ayuda innecesaria es un obstáculo para su desarrollo” y Dreikurs por su parte también “por qué hacer por un niño lo que él pueda hacer por sí mismo?” y de eso se trata, respeto seria la palabra ideal.

Aunque quizás nunca hayas pensado o leído sobre esto es hora de que lo hagas, pues no solo Montessori o Dreikurs hablaron sobre esto también Emmi Pikler “cuando el niño actúa por su propia iniciativa e interés, adquiere capacidades y conocimientos mucho más sólidos que si se intenta inculcarle desde el exterior estos mismos aprendizajes”. Les invito a leer sobre lo que esta mujer escribió hace tantos años y muchas de sus teorías no se conocen.

Desde que un niño nace comienza a conocer, a explorar su entorno, primero auxiliándose de su mami y después utilizando todos sus sentidos y que mejor para el desarrollo sano de nuestros hijos darles la libertad de explorar y conocer y conocerse.

En conclusión, cuando estimulas a un niño lo obligas hacer cosas que probablemente no quiera o no está preparado para ejecutar, cuando le das atención lo acompañas a que de cada paso cuando este listo.

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